Ley, muda y coja

Publicado: febrero 11, 2011 en reportajes

La sociedad para que pueda vivir en armonía se rige por leyes que se deben cumplir. Existen personas especiales a quienes ciertas normas las tienen en singular consideración. Para que el desarrollo de sus vidas resulte más fácil y cómodo, nuestro país cuenta con leyes que los amparan. En seguridad vial, el Estado y sus instituciones deben priorizar la ejecución de proyectos para que estas personas transiten seguros, como lo garantiza la Ley 27050 (Ley General de la Persona con Discapacidad).

Los afectados

Semáforo en verde… rojo. Fiorela cruza la avenida e ingresa a la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) guiada por una compañera, quien la lleva del brazo. En el centro de la ciudad, Carlos, luego de salir de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) baja por la rampa, cruza el asfaltado y tiene que bordear la calzada para que pueda desplazarse y subir la acera más adelante (esquina de Jr. Almagro y Pizarro). No hay rampa.

Fiorela tiene22 años y vive en la urbanización Palermo. Ella logró el ingreso  a la UNT gracias a la citada ley (Art. 26), donde se estipula el ingreso directo a universidades. Eligió estudiar la carrera de Ciencias de la Comunicación y ahora, mientras cursa el segundo ciclo, se levanta temprano todos los días para asistir responsablemente a sus clases.

Carlos tiene 35 años y sale todas las mañanas de su humilde casa en El Porvenir. Él debe trabajar todos los días recorriendo las calles del centro de la ciudad. Es vendedor ambulante. No siempre tuvo ese oficio. A los 22 años se hallaba estudiando, pero su vida cambió.

Ambos, Fiorela y Carlos, no tienen una vida normal. Ella es invidente de nacimiento y él, minusválido por accidente de tránsito. Ellos pertenecen a los cerca de cuatro mil discapacitados que cada día se enfrentan a serias dificultades para lograr un libre tránsito por la ciudad.

La Ley

Las razones por las que Fiorela y Carlos no pueden transitar libremente son: la inexistencia de un sistema de semaforización sonora y la falta de rampas peatonales en algunas zonas. Pero la Ley 27050 (art. 62, apart. i), dice que “las ciudades deben contar con semáforos sonoros, rampas…” que permitan el libre desplazamiento de las personas con discapacidad. ¿Conocerán, Fiorela y Carlos, esta ley difícilmente difundida? Y, ¿quién se encarga de resolver estos problemas?

Fiorela y Carlos no están abandonados, les ampara la ley al constituir un organismo que debe velar por sus derechos. El CONADIS (Consejo Nacional para la Integración de Personas con Discapacidad) –según ley– aparte de mantener un registro con el número de discapacitados de la jurisdicción, promover la integración social de los discapacitados con su entorno y educarlos mediante programas de desarrollo personal. También elabora proyectos sobre necesidades viales. Además, debe encargarse de la coordinación con las instituciones públicas y privadas.

“Los sistemas de semaforización sonora son de alta tecnología que sólo lo pueden tener los países desarrollados. No el nuestro. Ni siquiera Lima cuenta con uno de ellos. Es que sus costos son muy elevados”, con gesto amable explica el gerente de transportes de la MPT ubicada en el distrito Víctor Larco, Carlos Cipriano. Además aseguró que la falta de presupuesto es el gran inconveniente para lograr la instalación de este sistema. En todo caso, dice que el CONADIS debería pedir la instalación de estos sistemas de semáforos a través de solicitudes o proyectos.


¡La culpa no es mía!

La Municipalidad Provincial de Trujillo mediante la Gerencia de Obras Públicas elabora y ejecuta proyectos de infraestructura urbana. “Para que estos se efectúen, los interesados deberán presentar su solicitud de proyecto. La gerencia evaluará su factibilidad y ejecución”, informa el arquitecto Castillo Alva desde su cubil en la Gerencia de Planificación y Presupuesto de la MPT.

Sin embargo, el coordinador del CONADIS, Juan Antonio Abanto Rodríguez, culpa a la MPT de no tomar la iniciativa para elaborar y ejecutar este tipo de proyectos “ya que le compete”. Pero la ley señala que el CONADIS, entre sus funciones, debe formular y coordinar con la MPT para lograr el fácil desplazamiento de los discapacitados. Se deduce entonces que el coordinador no tiene pleno conocimiento de las funciones del organismo que representa.

No obstante, se revela un grave descuido el no contar con rampa peatonal en la intersección Almagro – Pizarro, frente a las puertas de la MPT. Así también en la intersección Almagro – Independencia. Tal vez esto provoca la crítica del minusválido Carlos, quien desmerece el trabajo de la MPT, pues no puede subir libremente la acera ya que justo en frente de ella no se construyó una rampa.

Según la ingeniera Carol Exebio, quien labora en la Subgerencia de Proyectos de la MPT, la falta de rampas en algunas zonas, se debe a que se están expandiendo paulatinamente las construcciones públicas. En las nuevas obras se incorporan rampas y adoquines laterales (guías para el tránsito de invidentes en la acera).

La MPT mediante su Gerencia de Obras Públicas hace el esfuerzo por cumplir con mejorar la situación vial de la ciudad. El informe Nº 005-2010-CSF/SGDH-MPT de la OMAPED reporta, en sus siete páginas, la labor que la MPT viene realizando en cuanto a ampliación y mantenimiento de veredas, construcción de rampas, entre otras. Por ser importante, se priorizan estas edificaciones en el centro histórico. La técnica Flor Quiñones Torres (Subgerencia de Proyectos de la MPT) declara que el 2011 se ejecutará un proyecto de semaforización con un presupuesto que se acerca a los diez millones de soles (s/.9´770,209.00). Este moderno sistema presentará cámaras de video móviles, sensores, contadores, grabadores digitales, así como luces tipo LED para ahorrar energía y cuidar el medio ambiente, entre otros. El proyecto se denomina “Mejoramiento y Ampliación de la Red Semafórica del Distrito de Trujillo, Provincia de Trujillo – La Libertad”, el cual se puede hallar en la web con el código SNIP: 145581.

Y no sólo aquello, la MPT mediante su Gerencia de Seguridad Vial ubicada en el Complejo Deportivo de Chicago promovió capacitaciones de sensibilización a los choferes y cobradores para que se les dé mejor trato a los invidentes en su transporte.  Sonriente y optimista en ejecutar otros proyectos con discapacitados el 2011, la técnica administrativa Betty Romero Martin asegura que “estas capacitaciones son importantes para acabar con la exclusión social de la población hacia este tipo de personas”.

Como bien hemos visto, para que Fiorela pueda cruzar libremente un semáforo y para que Carlos pueda manejar su silla de ruedas libremente por las calles hacen falta proyectos. El arquitecto Castillo Alva de la Gerencia de Planificación y Presupuesto de la MPT aclara que “no es cierto que a la MPT le falte presupuesto, lo que pasa es que no hay ni ha existido proyectos propuestos como el de semaforización”. En todo caso, si el coordinador del CONADIS revisa bien las funciones de su institución estipuladas en la ley 27050, se contemplarían mejores resultados si trabaja en equipo con la MPT en estos temas viales dejados de lado. Fiorela y Carlos también merecen la misma atención que tiene el resto de la población por parte de las instituciones públicas.



Minusválido intentado cruzar la pista de la intercesión de la Av. España y el Jr. San Martín.



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